A algún pájaro misterioso parece gustarle los retrovisores de los coches como posadero. DÃa tras dÃa veo los retrovisores manchados para disgusto de sus propietarios. Y por fÃn le pillé infraganti.
Un petirrojo parece encontrar allà un buen posadero de caza, o percibe en su reflejo a un atrevido congénere que ha osado invadir su territorio, o a una bella dama o simplemente la vanidad le puede, no llego a saberlo con certeza, tan sólo le veo dÃa tras dÃa en la misma zona y entre los mismos coches.




13/12/2011 at 20:41 Permalink
¡Ja, ja, ja, pillado totalmente in fraganti! Será coqueto…