Foto: Jon MAESO
La simplicidad y desnudez de la vida del hombre primitivo implica que éste era, al menos, un habitante de la naturaleza. Una vez había repuesto sus fuerzas y calmado su hambre, volvía a contemplar el camino. Habitó este mundo como si fuera una inmensa tienda de campaña, atravesando valles, cruzando planicies o trepando [...]
